Zind-Humbrecht Herrenweg de Turckheim Riesling, Alsace, 2002
Disfrutamos mucho con este riesling alsaciano que tomamos en una comida de sábado, y que vimos evolucionar a lo largo de dos días más en los que adquirió matices muy seductores.
Es un vino de color dorado. En nariz, recién abierta la botella aparecen en primer lugar notas de gas de encendedor. Con más aire hay notas minerales y toques amielados. En boca inicialmente nos aparece alguna punta de carbónico. La acidez es afilada, resultando intenso pero sin perder la elegancia. Final con recuerdos cítricos (lima). Tiene un estilo claramente más opulento que (por ejemplo) los austeros Trimbach, pero en cualquier caso nos resultó delicioso.
En los dos siguientes días el vino es todo un espectáculo de complejidad, carnosidad y equilibrio. Acabamos con pena la botella diciendo al unísono: “qué rico y qué fácil”.
Destacaría como plato al que mejor acompañó este vino una ensalada de lombarda, lechuga y rúcola al que añadimos algunos trocitos de manzana y fresa. Para el aliño, además del insustituible aceite de oliva virgen, elegimos el agraz-verjus de Bodegas Ochoa, que resulta menos agresivo para la mayoría de los vinos que un vinagre de vino o de jerez.
Sorprendentemente tampoco acompañó nada mal a una menestra de verduras elaborada según la receta de casa (este puede ser tema de otra entrada). Digo sorprendentemente porque suelo preferir un leve punto de azúcar residual para acompañar mis menestras, que este riesling definitivamente no tiene. Y a pesar de ello el matrimonio de conveniencia no fue para despreciarlo.
Composición varietal: 100% Riesling
Graduación: 13%
Precio: 36 euros
Fecha degustación: Junio 2008
Consumo: 2006-2012




Esa menestra… ¡ ay esa menestra ! se la ve “ligadita”
Claro, en Navarra y tan cerca de la ribera….
Apunto lo de algo de azucar residual para acompañar el plato.