Vinos que no comprendo
“Para gustos están los colores”, me comenta alguien que comparte mesa conmigo. El vino no le parece tan “musculado” como me ha parecido a mí. Este podría ser el inicio de una saga sobre: “Vinos que no comprendo”.
Señorío de Andión, Navarra, 2001:
Capa media alta. Nariz tremendamente alcoholica. Los 14,5º se notan (temperatura de servicio 18º). En boca, en mi opinión, la fruta brilla por su ausencia, y el alcohol y una madera (para mí)exagerada tapan todo lo que pudiera haber debajo. Quizás, simplemente, “no es mi tipo”.
Graduación: 14,5º
Precio: 24 euros.
Fecha degustación: Septiembre 2006




Leí esta cata el otro día y me pareció muy certera. No hice ningun comentario por lo obvio de tu explicación.
Hoy como respuesta a tus lineas en mi blog te contesto.
Lo que te ocurrió con este vino a ti lo siento yo con un elevado porcentaje de vinos que pruebo. Me da igual la variedad y la procedencia. Esa madera que enmascara los taninos de la uva, esa sensacion secante de astringencia, ese calenton de estomago debido a la suma de un exceso de alcohol y acidez, son caracteristicas comunes en muchos de los vinos que se comercializan. Entonces cuando el vino no supera los, digamos, 10€ puedes darle un voto de confianza, pero si ya son vinos de precio superior, me creo con el derecho de no aconsejarlos ni compartirlos. Creo que nos entendemos.