Vertical de Finca La Cantera, de Bodegas García Burgos
Los lectores de este blog conocen mi aprecio por esta bodega y sus vinos. Lo primero nace de las dos visitas que he realizado a Murchante para conocer in situ cuáles son las motivaciones de Javier García y Laura Burgos para ponerse a elaborar vino en la Ribera navarra. Lo segundo, mi aprecio por sus vinos, tiene su origen en las numerosas ocasiones en que he podido disfrutar del Sh, del Finca La Cantera y del (glorioso) García Burgos Lola García.
Javier García define su trabajo de forma muy sencilla: viticultura de equilibrio en vez de viticultura de control. Y auténtica obsesión por dejar que la uva exprese el terreno de donde procede. La utilización nauseabunda e hipócrita que tantas veces se ha hecho de estos argumentos por parte de mercaderes del vino, podría poner alerta a cualquiera que oiga a Javier. Pero uno va aprendiendo a ver si hay coherencia entre las palabras, los hechos y los resultados, y en el caso de García Burgos veo sinceridad, pasión y consistencia en su filosofía de trabajo.
Así que no me costó nada presentarme en la cata vertical de Finca La Cantera que se ha organizado esta semana en Pamplona. El programa oficial: la cata de las añadas que hasta ahora se han elaborado del Finca La Cantera de Santa Ana (2003, 2004 y 2005), además de una muestra de depósito del 2006. Pero hubo más sorpresas. Seguidme y os las cuento.
Finca La Cantera
Ya he comentado en este blog en otras ocasiones tanto el Finca La Cantera 2004 como el Finca La Cantera 2005. Se trata de un monovarietal de Cabernet Sauvignon, aunque como dice Javier García “el hecho de que sea un cabernet sauvignon es sólo un accidente”. Para transmitir la mejor expresión de terruño posible, los rendimientos se limitan a 2.500 kilos por hectárea.
García Burgos Finca La Cantera, Navarra, 2003
Una añada complicada (la añada de la canícula), en la que el calor fue tal que se produjo una parada del ciclo vegetativo. Esto llevó a vendimiar muy tarde (entre el 8 y 10 de Octubre), un mes después de lo habitual. El vino pasó 10 meses en barrica nueva (se usan los tostados a baja temperatura y muy suaves que suelen emplearse en Borgoña para la crianza de la Pinot Noir). Se produjeron 2.752 botellas. Alcohol: 13,5%
A pesar de lo extremo de la añada, este vino mantiene el tipo y se mostró en la cata extremadamente divertido, y con frescura gracias a la acidez viva que es marca de García Burgos. Es de color cereza con ribete fresa, mostrando una leve evolución en el ribete. Capa media a media-alta. A copa parada destaca la frescura de sus aromas, la fruta madura, leves notas de chacinería y un fondo de pedregal. En boca se muestra vivo, con buena acidez, con menos cuerpo que otras añadas. El tanino está todavía presente, siendo sumamente agradable. Se muestra cambiante a medida que pasa el tiempo: aparece la cáscara de naranja, notas de menta, algunos balsámicos e intuyo algún apunte de vendimia tardía. Se bebe muy bien en este momento, pero le queda vida por delante. 2007-2011?
García Burgos Finca La Cantera, Navarra, 2004
2004 en la zona de Murchante fue una añada normal, sin sobresaltos, más allá de unas tremendas tormentas que cayeron en los días previos a la vendimia. Javier cuenta como la finca drenó perfectamente, al contrario que otros viñedos cercanos, algo que atribuye a un suelo vivo, no sometido a tratamientos químicos. El vino en esta añada pasó 12 meses en barrica y marca 14% de alcohol.
A la vista es de color picota madura con ribete granatoso. Destaca su fruta fresquísima en nariz, el canto rodado y apuntes de cacao puro. En boca es fresco, con más cuerpo que en la añada 2003, y una viva acidez. Final largo, levemente amargoso, con recuerdos de chocolate puro. Va puliéndose pero yo, para mi gusto personal, todavía lo aguantaría un tiempo más en botella. Es lo que haré con la única botella que tengo en bodega. 2009-2014?
García Burgos Finca La Cantera, Navarra, 2005
Añada muy seca, sin llegar a extremos de calor como en 2003. El vino pasó en barrica un total de 12 meses.
Es de color picota muy madura, con ribete granatoso. Inicialmente austero en nariz, marcado por un firme fondo mineral. Nuevamente muy fresco en boca. Pero estamos aquí ante un vino muy estructurado, todavía muy tánico, que ha de pulirse en botella. Largo final. No tocaré mis dos botellas, y sobre todo mi magnum, en al menos 3 años más. 2010-2016?
García Burgos Finca La Cantera, Navarra, 2006 (muestra de depósito, a punto de embotellar)
Una añada de temperaturas suaves, primavera lluviosa y resto de la sesión bastante seca, salvo alguna pequeña tormenta en Agosto.
Picota madura con ribete amoratado. En nariz tiene ahora mismo claros aromas del paso por madera (vainilla). Amable en boca. Fresco. Final con recuerdos de chocolate amargo. Un vino que se muestra muy expresivo ahora mismo en depósito, pero que es de esperar que al ser embotellado se cierre sobre sí mismo y arañe como un gato a quien quiera precipitarse sobre él. 2010-2016?
El repaso a estas cuatro añadas de La Cantera permite definir algunos rasgos de este vino: expresión propia de cada añada, expresión de su procedencia a través de su fondo mineral, ausencia de los pecados comunes a los vinos actuales (barrica muy bien medida), presencia de virtudes que a veces resulta tan difícil de encontrar en los tiempos que corren (viveza y frescura) y potencial de evolución (son vinos que necesitan tiempo).

Lola García
Fuera de programa, o al menos yo no recordaba que fueramos a probar este delicioso vino, pasamos a degustar los Lola García de 2004 (la añada actualmente en el mercado) y 2006 (todavía en barrica). Ambos vinos llevaban 8 horas decantados, y es que este es un vino al que le espera una larga y gloriosa vida. No se elaboró en 2005 por considerarse que no alcanzaba los parámetros necesarios.
García Burgos Lola García, Navarra, 2004
El primer Lola García elaborado, homenaje a la tía de Javier García que más le animó a lanzarse a la aventura del vino, pasó 18 meses en barrica y 18 meses en botella antes de salir a la venta. Se elabora con Merlot de una porción de parcela de algo más de una hectárea que, por no haber sido sometida a tratamientos químicos en el pasado, produce una uva de calidad excepcional.
Este vino vuelve a maravillarme. De capa media a media-alta, es todo delicadeza y cautivadora belleza serena. Finísimo, delicado. Floral y etéreo. Sobran las palabras cuando las sensaciones son tan intensas. Una maravilla. Mis dos botellas las conservaré como dos joyas. 2010-2018?
García Burgos Lola García, Navarra, 2006 (muestra de barrica)
Un vino ahora mismo muy cubierto. Delicado en nariz, pero extremadamente salvaje en boca. Por domar.
Vendimia Seleccionada
García Burgos Vendimia Seleccionada, Navarra, 2005
Cerramos la cata con la nueva añada del vino más básico de la bodega, el único en que se usan levaduras comerciales (neutras, eso sí). A partir de esta añada el Tempranillo deja de formar parte del coupage. En 2005 el Vendimia seleccionada lleva un 60% de Cabernet Sauvignon y un 40% de Merlot. En futuras añadas, es previsible esperar también alguna punta de Syrah.
Encuentro este 2005 más intenso tanto en color como en nariz que añadas anteriores, con aromas de fruta madura y claras notas lácticas. Correcto.
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Casi dos horas y media después de empezar nos despedíamos de Laura y Javier, felicitándoles por el trabajo que vienen haciendo. Ojalá nada pueda cambiar la forma de trabajar que tienen. Navarra necesita alguna bodega más como esta.




¡Vaya! Entonces debo guardar mis dos botellitas de Lola García también, para cuando mi hijo (que todavía no he engendrado) haga la comunión. Je, je.
Por supuesto, sin desmerecer las catas, estar con Javier en Murchante y ver cómo entiende el vino, es un privilegio. Estuve hace un par de fines de semana por allí (ver mi blog) y puedo asegurar que fue un auténtico privilegio.
Por cierto, me enseñó las cajas que estaba preparando para la cata vertical.