Una Menestra de Verduras
Tengo la suerte de vivir en una zona privilegiada en lo que a la huerta se refiere. La primavera nos trae además alguna de las mejores verduras del año. Es, por tanto, un magnífico momento para preparar platos de buena verdura fresca.
De la verdura, lo cierto es que me quedo con cualquiera. Sea una borraja en esta temporada, bien fresca, cocinada en su justo punto para que no pierda ni un ápice de su sabor, y acompañada simplemente con un chorrito de buen aceite de oliva. O unas habitas o unos guisantes frescos, de nuevo sin pasarnos en su cocción. Y que no decir del cardo, en sus diversas preparaciones (ninguna como la de mi abuela), verdura creo que no muy difundida más allá de la Ribera del Ebro (Rioja y Navarra, fundamentalmente), y que alcanza su mejor momento con el inicio del invierno.
Y como combinación de verduras en un mismo plato, la menestra de verduras es un plato que me encanta y preparo habitualmente. La menestra de verduras es un plato que ha sido banalizado y hasta denostado, pero que elaborado con cariño y una buena materia prima me parece auténticamente sublime. Huyamos de pseudo-menestras preparadas y congelados de dudoso resultado, y dediquemos un poquito de tiempo a preparar una rica menestra para disfrutar en familia. Merece la pena.
En mi caso no tengo una receta única. Trato de adaptarme a las mejores verduras frescas disponibles en cada momento. A las verduras les añado, ocasionalmente, algún otro ingrediente para darle un toque diferente. A veces, en primavera, unos perrechicos (o perretxicos, como se prefiera). En otras ocasiones unas láminas de hongos o de trufa.
La última menestra que he tomado, y que adelanté en el comentario sobre el Zind-Humbrecht Herrenweg de Turckheim, la preparé como sigue. Las verduras, cocidas por separado, para dar a cada una el punto de cocción más adecuado posible (en esta ocasión se me fue levemente la mano con los guisantes): espárragos blancos frescos (creo que serán los últimos de la temporada, por la época en que estamos y por la climatología tan especial de este año), borraja, alubia verde, guisantes y pella (coliflor). La borraja, la alubia y los guisantes los reservé. Para la pella y los espárragos me acerqué un poco a la manera riojana de preparar las menestras (con más tendencia a rebozar las verduras). En mi caso simplemente las enhariné y las freí en sartén. De ahí a reservar. Mientras tanto, se hacían suavemente en una sartén unos hongos cortados en finas láminas. Toca ya finalizar el plato. Puse algo de cebolla y un par de dientes de ajo a freir con un poco de aceite de oliva virgen, incorporé las verduras (por este orden: alubia, guisantes, borraja, pella y espárragos), añadí un poco del caldo de cocer la alubia y la borraja y agregué los hongos y unas láminas de trufa. Para terminar, suave movimiento para ligar un poco la salsa (el paso por harina de los espárragos y la pella juegan en esto un papel importante), rectificar el punto de sal y… ¡a la mesa!
Y vosotros ¿Cómo preparáis la menestra de verduras?¿Se hace de alguna forma especial en vuestra zona de origen?





[…] tampoco acompañó nada mal a una menestra de verduras elaborada según la receta de casa (este puede ser tema de otra entrada). Digo sorprendentemente […]