Tinto, Blanco, Rosado, …
Aprovechamos el pasado fin de semana para acercarnos al Museo Guggenheim de Bilbao. Además de disfrutar de una extraordinaria instalación de Matthew Ritchie y de la temporal “Cosas del Surrealismo“, comimos como en otras ocasiones en el restaurante del museo (en el denominado “bistró”, que cuenta con un menú más que decente a precio razonable, no en el restaurante a la carta).
Me llamó la atención la diferencia en el tipo de vino elegido entre las mesas servidas a las 13:00 (cuando nos sentamos nostros, niños mandan…), y las servidas a las 14:30 (cuando nosotros ya nos íbamos). A las 13:00, 10 mesas sobre 10 comiendo con vino (de las visibles desde nuestra posición). ¿Los vinos elegidos? Blanco en 5 mesas, rosado en 4 mesas y tinto en 1 sola mesa. A las 14:30 el panorama es distinto, y la vista sólo alcanza a ver botellas de vino tinto en las mesas.
El menú es el mismo. ¿Qué cambia? Sólo alcanzo a ver como diferencia la nacionalidad. Más gente foránea a las 13:00, más gente local a las 14:30.
Como decían en aquella memorable escena de Pulp Fiction: “pequeñas diferencias”.
Por cierto, por si alguien creyera que los tintocentristas locales fuimos nosotros… nuestro Artazuri rosado 2007: sencillamente delicioso.




Me encanta esto de los “pequeños detalles”. No sé si es por mi afición a la naturaleza o al naturalismo (que no es lo mismo), pero me fijo también mucho en los detalles y este comentario tuyo es estupendo: cómo cambia el servicio en hora y media en función de quién ocupa las mesas…Habría que sacar una estadística con unos cuantos días y horas, por supuesto cruzada con épocas del año, temperaturas exteriores y menú y sus platos y, en este caso concreto, con si el comensal seguirá la visita tras el almuerzo o no, pero es evidente que ahora tiene que empezar a abundar la gente con blancos y eosados del año, sobre todo, más que con según que tipo de tintos “robustos”.
Por cierto, yo ya estoy a punto de abrir la “veda” de los rosados del año!!!
Saludos
Joan