Syrah, Pinot Noir y Sauvignon Blanc, autorizadas en la Denominación de Origen Navarra
El Consejo Regulador de la Denominación de Origen Navarra ha aprobado en su pleno del pasado día 21 un nuevo reglamento de la Denominación, que sustituirá al anterior que databa del año 1973. Ahora, el nuevo regalmento deberá ser autorizado por el Departamento de Desarrollo Rural del Gobierno de Navarra y, posteriormente, aprobado por el Ministerio de Agricultura.
¿Y cuáles son las principales novedades?
Para empezar, se autorizan tres nuevas variedades: syrah (la uva originaria del Ródano francés, ahora diseminada por todo el mundo mundial), pinot noir (la uva tinta utilizada en Borgoña) y sauvignon blanc (utilizada en el Valle del Loira en Francia, y que ahora se extiende también de Nueva Zelanda a Estados Unidos, pasando por Rueda). Estas variedades ya tenían presencia en el viñedo navarro en forma de plantaciones “experimentales”. Era vox populi que alguna de estas variedades experimentales estaban pasando a formar parte de vinos de la Denominación. Así que esbozaremos una sonrisa si vemos vinos que antes eran “coupage de merlot, cabernet sauvignon y tempranillo” y en los que ahora resulta que empieza a aparecer la syrah. O decidme si no sería divertido que algún vino que el Consejo Regulador hubiera elegido en el pasado como representante de los blancos navarros de chardonnay, ahora resultase que lleva Sauvignon Blanc. Son sólo elucubraciones, claro.
Me considero de tendencia más bien liberal en estas cosas, así que prefiero que se aplique aquello del “laissez faire”. Que cada uno plante las variedades que más le plazca y elabore con las que considere más adecuadas. Dicho esto, me parece que las cosas son como son después de muchísimo tiempo de trabajo y aprendizaje sobre el comportamiento de cada variedad y su vinificación. Qué casualidad que mis chardonnay y pinot noir preferidos los encuentre en Borgoña, y mis syrah en el Ródano. Allí donde nacieron. Porque seamos claros: ninguna variedad va a conseguir que el mal vino pase a ser bueno porque sí. El terruño anulado en un vino de garnacha lo podrá ser igualmente en un vino de syrah. De la misma forma, el mal elaborador de garnacha o tempranillo, previsiblemente lo será igual de malo o peor con la pinot noir. Claro que esta opinión complacerá más a los creyentes del terroir que a los que son más defensores de las variedades.
No conozco las razones para la autorización de, precisamente, estas variedades. Si fuera porque son “variedades de moda”, creo que sería un craso error: al vino navarro sólo le faltaba empezar a competir con el shiraz australiano. He de expresar mi escepticismo sobre lo que Navarra pueda aportar al mundo de nuevo, de diferencial, gracias exclusivamente a estas variedades. Con la pinot noir, con todos mis respetos, todavía estoy por encontrar un vino monovarietal español de esta uva que se acerque remotamente a la elegancia que da la uva en Borgoña. De la syrah diría otro tanto, pero hay un vino que me hace mantenerme a la expectativa: el Sh de García Burgos. Un vino alejado de los excesos que encuentro en las elaboraciones españolas con esta casta, que parece el último grito en la alta costura enológica nacional. En cuanto a la Sauvignon Blanc, pienso en todo lo que he probado de esta uva en Rueda y no me hace albergar esperanzas. Pero aquí estoy, dispuesto a que algún elaborador con talento me lleve la contraria. Estaré encantado de rectificar.
Hay más novedades:
Rendimientos
- El nuevo reglamento no modifica el rendimiento máximo autorizado, fijado en 8.000 kilos por hectárea. “En agosto habrá inspecciones en viña y si alguien sobrepasa esos 8.000 kilos deberá hacer una vendimia en verde o no tendrá derecho a cartilla. Hasta ahora, por ejemplo, si alguien tenía 12.000 kilos, 8.000 kilos los mandaba a la denominación y 4.000 eran para vino de mesa. Eso se ha acabado” (Pilar García-Granero)
Tiempos de Crianza
- Reducción de 12 a 9 meses del tiempo necesario para que un vino sea considerado crianza
- Autorización de vinos de semi-crianza, que podrán especificarlo en etiqueta a partir de los 3 meses de estancia en barrica (serán por tanto vinos de entre 3 y 8 meses de barrica)
Controles
- “La obligación de pasar dos veces los controles afectará a más del 50% de los vinos y es algo totalmente novedoso, porque no se hace en ninguna otra denominación” (Pilar García-Granero)
- Se constituye un panel de cata que debe valorar la calidad de los vinos para poder acogerse a la denominación, y que por primera vez se abre a otros profesionales del sector.




Ah, pues muy bien y mucho ánimo.
Esto de la crianza es curioso, en unas Denominaciones son 9, en otras 12, en otras 6, en unas se permiten los semicrianzas, en otras no…y creo que luego en los lineales compiten todos los vinos por igual, ¿no?.
Vamos, yo es que soy partidario de abolir todos estos términos. Un poco radical me considero, sí. Que se informe al consumidor poniendo los meses de estancia en madera y punto, sean 2, 10, 12 o 58
Pero el tema que me radicaliza más es el de las regulaciones de los rendimientos/hectárea. Me parece de juzgado de guardia, ya sea en Navarra, en Rioja o en el Polo Norte. Como siempre digo, esos 8.000 kg/ha que autorizan los puedo conseguir con 1 cepa/ha o con 8.000 cepas/ha. Pero vamos, me alegro que no me hagan mucho caso por el bien de las D.O.
Un saludo SV, y Feliz 2008