La Revista Wine Spectator da un Premio a la Osteria L’Intrepido, un Restaurante Ficticio

por Sobre Vino el 23 agosto 2008

La historia la he conocido a través de La Otra Botella. La revista Wine Spectator ha concedido un premio a la excelencia a la Osteria L’Intrepido, basandose en los supuestos méritos de su carta de vinos.

osteria-intrepido-wine-spectator.jpg

La historia se describe bien en el blog de Dr. Vino. Quien ha hecho caer en la trampa a la revista Wine Spectator es Robin Goldstein, escritor, que con una acción propia del más incisivo periodismo de investigación nos pone enfrente de una pregunta que no podemos obviar: ¿Qué respeto me deben merecer estos premios? (sustituyase aquí premios por puntos o recomendaciones y la pregunta sigue siendo igualmente válida).

Las explicaciones del Wine Spectator en su foro (por parte de Thomas Matthews, el Executive Editor de la revista) me parece que en ningún caso atacan el fondo de la cuestión. La noticia se presta a muchísimas valoraciones distintas, pero por mi parte me limito a unos datos que someto a la consideración de los lectores y comentaristas de este blog.

Este año, el Wine Spectator ha concedido 4.250 premios a otros tantos restaurantes, en el marco de estos Awards of Excellence. Según Thomas Matthews, “alrededor de un tercio de las nuevas candidaturas de cada año no ganan un premio“, por lo que el número de candidaturas ha debido ser mayor (supongamos que 5.000 candidaturas). Multipliquemos esto por los 250$ de “coste de inscripción de candidatura” y obtendremos un jugoso negociete de 1.250.000$ anuales. Vistos los recursos dedicados a verificar los méritos de los restaurantes presentados, los margenes deben ser excepcionales.

No es que yo tenga nada en contra de desarrollar negocios con los que ganar dinero. Pero estoy convencido de que los lectores de la revista Wine Spectator (y cualquier otro medio de comunicación) estarían mejor informados si supieran la dinámica de entrega de este tipo de premios.

Apuesto que los editores del Wine Spectator desearían en momentos como éste que internet no existiese. ¡Qué bien vivíamos antes cuando difundir historias como ésta era harto complicado!. En su foro, de hecho, poco se ha tardado en demonizar a la “blogocosa” en su conjunto, como si tuviera alguna culpa de la incompetencia del Wine Spectator.

Así que me he dicho: ¿por qué no postear hoy este tema en Sobre Vino para dar una satisfacción a quienes creen que “estas cosas no pasarían si esos malditos blogs no existieran”?

{ 9 comentarios }

pisto 24 agosto 2008 en 9:31 am

Siempre he defendido que un negocio como el de la crítica está basada en un único activo, como es la credibilidad. El día que el negocio va en contra de la credibilidad, es el día que se acerca el fin del negocio.

En fin, yo hace mucho que un rating de un vino del Wine Spectator no me dice nada.

encantadisimo 24 agosto 2008 en 12:12 pm

Jojojo, es buenísimo…. me troncho:-)))))))))))))

Manuel Camblor 24 agosto 2008 en 2:13 pm

Ya sé a qué me recuerdan exactamente las arrogantes explicaciones, justificaciones y desviaciones de atención de Mr. Matthews: Al político moralero de derechas que, de repente, es atrapado por un policía que se hace pasar por prostitutp/a. En E.E.U.U. pasa mucho. Es como aquel congresista o senador de ultraderecha al que pillaron en el aeropuerto de no sé donde, buscando ligoteo en el baño de hombres. El alegato, aún ante la clara hipocresía de las posiciones ideológicas sostenidas ante sus votantes, era que había sido “engatuzado y engañado” y que las autoridades le habían “puesto una trampa”.

Pos así va la vida…

M.

ManuelAguinaga 24 agosto 2008 en 4:34 pm

bien, bien,… esto va por buen camino.

¿ Cual será la siguiente entrega ?

Sefalopodo 25 agosto 2008 en 7:54 pm

La verdad es que da asco, y risa también.
También coincido plenamente en lo de la credibilidad.
Pero sobre todo creo que es necesario ser crítico con los críticos, en toda actividad. Entiendo que es más fácil, rápido y barato seguir el consejo o la recomendación de algún acreditado experto. A lo mejor solo debemos tomarlo como un punto de referencia para construir nuestra própia crítica u opinión, pero me temo que somos muy perros y muy dados a escoger el lado fácil.
Saludos cordiales.

Sefalopodo 26 agosto 2008 en 8:57 am

Desconozco que difusión está teniendo este asunto hasta la fecha, espero que sea tan popular como las famosa lista de Parker. Si se publicara algo, en cualquier medio de difusión general o en prensa especializada, sería muy de agradecer que dejarais un link o un breve comentario, claro está con el permiso del jefe de todo esto.

Sefalopodo 26 agosto 2008 en 8:58 am

Desconozco que difusión está teniendo este asunto hasta la fecha, espero que sea tan popular como las famosa lista de Parker. Si se publicara algo, en cualquier medio de difusión general o en prensa especializada, sería muy de agradecer que dejarais un link o un breve comentario, claro está con el permiso del jefe de todo esto.
Saludos cordiales.

Sobre Vino 27 agosto 2008 en 1:24 am
Gilberto Pagua 27 agosto 2008 en 11:31 pm

Pues, como decimos aqui: Se jodieron!
Ponganse las pilas y mejoren el esquema como “otorgan” los premios para recuperen lo que hayan de perder con esta experiencia.
La inversion de Goldstein fue de apenas $250 pero gano mucho.

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