Presentación de los Vinos Alemanes 2006 (I)
Recién llegado de mi viaje a Borgoña (del que me queda mucho por contar), tenía al menos tres buenas razones para acudir a la presentación de la añada 2006 de los vinos alemanes, que se celebró el lunes 4 en Gerona. En primer lugar (we’re on it for the wine!) que soy un auténtico enamorado de los buenos vinos alemanes, sean espumosos, secos o en sus distintos niveles de azúcar residual. También porque no me había sido posible acudir en ediciones anteriores y esta tenía un caracter especial: era de alguna forma la puesta largo de Vinialia, un proyecto de distribución de vinos alemanes de dos personas, Lluis Pablo y Damiá, por los que tengo gran aprecio. Finalmente, me serviría para conocer definitivamente en persona a algunos compañero de andanzas virtuales como Joan, de De Vinis Cibisqve.
Así que con “puntualidad germánica” a las 10:00 estábamos en Mas Marroch, el nuevo espacio habilitado por el Celler de Can Roca, un lugar precioso a las afueras de Gerona que fue el marco perfecto para este auténtico festival del riesling. La organización estuvo a grandísimo nivel. Particularmente destacable me parece el poder contar con los elaboradores más prestigiosos de toda Alemania, reunidos en un mismo evento. Felicidades por tanto a Vins Alemanys (Michael Wöhr, Josep Roca) y a Vinialia.

Granizada en Mas Marroch. El Eiswein también estuvo fuera.
Divido la crónica en dos partes. La primera dedicada a los vinos de la añada 2006, de los cuales traté de probar un buen número. La segunda parte a los vinos de añadas anteriores, muy bien representados en la mayor parte de los productores. Imposible catar las alrededor de 120 referencias presentes, como podréis imaginar, pero sí una buena parte de ellas. Vamos a por los vinos…
Vinos de la Añada 2006
La añada 2006 la he encontrado, en mi personal opinión, mejor interpretada en el Mosela (Mosel-Saar-Ruwer) que en el resto de regiones. Se notan las dificultades que impuso la climatología y no se llega en ocasiones a la excelencia de algunas de las últimas cosechas. Encontré algunos de los vinos de 2006 algo diluidos, sostenidos principalmente por la acidez. La nariz, en muchas ocasiones, bastante cerrada. Pero como siempre ha habido elaboradores que demuestran su sabiduría para conseguir vinos de nivel en las condiciones más complicadas. Es el caso para mi de Dönnhoff (maestros en trabajar en condiciones difíciles, por lo que voy viendo a lo largo de los años), Ökonomierat Rebholz, algunos de los vinos de Fritz Haag y, muy especialmente, Maximin Grünhaus.
En el Palatinado (Pfalz), la bodega Bürklin Wolf tuvo muy especiales dificultades en 2006, como bien cuenta Calamar en Directo al Paladar. Su Riesling Trocken 2006 se mostraba tímido en nariz y con volumen justo en boca. El Ruppertsberger Riesling cuenta con algo más de fruta en boca, y por sólo 2 euros más se me antojaría mejor compra. Es todo lo que esta bodega pudo elaborar en 2006, lo cual evidentemente no les hacía mostrarse contentos con la añada. Buen trabajo el de A. Christmann con su Riesling Mandelgarten 2006, que tiene más volumen y un perfil más frutal que la media catada. No tuve sin embargo ocasión de catar el Idig 2006, ni en su versión vinificada en seco ni el Beerenauslese (BA). Me gustaron los vinos que presentaba Geheimer Rat Dr. Von Basserman-Jordan, una bodega que conocía sólo de nombre y de la que reconozco que no había probado nada. Su Forster Riesling 2006 se mostró austero en nariz, pero armonioso y equilibrado en boca. En una línea más frutal se encuentra el Jesuitengarten 2006, con una fresca y equilibrada acidez en boca. Destacó especialmente el Kirchenstück 2006, en un plano mineral, con buena materia en boca. Ökonomierat Rebholz, una de mis bodegas preferidas del Palatinado, presentaba su Riesling Von Bundsandstein, con una nariz sobre el lado de la fruta, un vino sencillo. Encontré excelente el Im Sonneschein 2006, muy seco y con unas notas de albaricoque fresco muy seductoras en este momento. Con buena estructura y largo. Excepcional, otro año más, el Kastanienbusch 2006: intenso, expresivo, con un carácter más frutal que mineral en este momento. Grandísimo potencial.

Tierra del pago Kastanienbusch de Ökonomierat Rebholz
En representación del Rheinhessen estuvo presente la bodega Wittmann. Su Morstein Spätlese me pareció que se presentaba con una gama aromática cuando menos curiosa para lo que cabe esperar de un vendimia tardía, con peculiares aromas que me recordaban al jamón a la plancha. El Morstein Auslese 2006 es otra cosa, con volumen y encanto y una bonita nariz de sutil botrytis. Más austero en nariz se mostró el Morstein Auslese “S”, pero este es un vino muy definido, con excelente materia y un dulzor residual realmente magnífico.
En el Rheingau pudimos catar los vinos de Georg Breuer, una destacada bodega que sin embargo en 2006 no me pareció que haya tenido especial suerte. Su Rüdesheim Estate me pareció algo plano, y el Terra Montosa más diluido de lo que esperaba. No pude, por desgracia, probar el Berg Schlossberg 2006. Peter Jakob Kühn suele elaborar vinos que son fáciles y accesibles. En añadas anteriores he disfrutado con el Quarzit, y tenía curiosidad por ver qué daba de sí el Quarzit 2006. La nariz tiene el perfil mineral de siempre, añadiendo en esta añada unas peculiares notas que me recordaban a las olivas. Definitivamente distinto de los 2004 y 2005. El Doosberg 2006 se va por el lado exótico, con aromas de fruta de la pasión y mango. No exactamente lo que espero encontrar en un riesling alemán.
Llegamos al Nahe, donde se encuentra uno de mis elaboradores favoritos de Alemania: Hermann Dönnhoff. En esta difícil añada 2006 de nuevo ha conseguido elaborar algunos de los mejores vinos de todos los catados en la presentación. Su Felsenberg 2006 se mostró austero en nariz, muy bien delineado en boca y con una acidez marcada. Excelente me pareció el Dönnhoff Dellchen 2006, en un escalón más en intensidad respecto al anterior, con notas cítricas y minerales. En boca es un vino con capas y capas de mineralidad y fruta. Excepcional, uno de los vinos del día, el Hermannshöhle 2006, de nuevo en un estilo más austero, muy mineral, pura pizarra. En boca hay materia para hacer un vino de nivel. Difícil de evaluar el Hermannshöhle Auslese, que se encontraba cerradísimo con apenas una tenue expresión de flores de manzanilla secas. No es en absoluto el momento de abordar el Hermannshöhle Beerenauslese 2006 si bien se le intuye un futuro voluptuoso, porque aquí hay materia de sobra. Y aunque se mostraba también muy cerrado, me pareció que el Brücke 2006, finca monopolio de este elaborador, puede ser un gran vino. Excelente labor en conjunto la Döhnnhoff, que siempre se las arregla para salir adelante en las condiciones más difíciles. De Emrich-Schönleber me gustó más el Halenberg (clase en nariz y buena materia en boca) que el Mineral 2006, seco y efectivamente mineral pero algo falto de estructura en boca, que aparece levemente diluida.
Buena parte de los mejores logros de la añada los encontré en Mosel-Saar-Ruwer. Tengo que destacar muy especialmente a Maximin Grünhaus. Su Maximin Grünhaus Riesling es de carácter rico en nariz, con un punto de azúcar residual en boca que le otorga el volumen que encontré a faltar en muchos otros vinos de la añada. Excelente acidez. Muy destacable el Abtsberg Superior 2006, muy mineral y de nuevo con ese punto justo de azúcar residual que le otorga el punto de complejidad y volumen necesarios. Elegante amargor final. El Abtsberg Kabinett no estuvo muy expresivo, pero sí fresco y frutal en boca. Es tremendamente pronto para juzgar en toda su magnitud los ausleses de Grünhaus, pero fue interesante comparar uno junto a otro el Abtsberg Auslese y el Abtsberg Auslese tonel número 45. Si el primero tiene una profundidad y riqueza en boca destacables, el segundo añade un punto adicional de materia e intensidad, con unas notas de fresas en esta fase que resultaban particularmente seductoras. Egon Müller presentó una reducidísima selección de vinos (tres). Se respiraba una cierta altivez en el stand del que pasa por uno de los más nobles (y caros) elaboradores de Alemania. Personalmente, el Scharzhofberger Kabinett # 2 2006 me decepcionó, con una fruta un tanto exótica y un carácter que encontré facilón en boca. Scharzhofberger Spätlese # 4 es un vino que los franceses llamarían “charmeur” (encantador), en una línea rica y opulenta. El más destacado me pareció el Scharzhofberger Auslese # 10, con su excelente expresión de fruta y una sutil botrytis que se intuye pero no domina. Claro que estamos hablando de un vino que puesto en el mercado superará los 150 euros por botella. En mi opinión hay disfrute parecido a mucho menor precio en otros productores. Johan Joseph Prüm era la novedad de este año, al ser la primera ocasión en que participaba en la presentación de los vinos alemanes en España. Es una bodega que sólo conocía de leer y oír sobre ella, pero de la que no había probado (que yo recuerde) nada. No presentaba sin embargo ningún vino de 2006. Reichsgraf Von Kesselstatt presentó una amplia gama de vinos. Su Wiltlinger Riesling se mostraba austero, muy seco y con no mucho volumen para lo que se estila en esta casa. El Palais Kesselstatt 2006 añadé algo de volumen manteniendo el mismo carácter seco y austero. Fue interesante compararlo con el Palais Kesselstatt 2006 que describiré más adelante. El Scharzhofberger Spätlese es de perfil más bien floral, con un lado vegetal en boca y alta acidez. Curioso. Finalmente el Josephshöfer 2006, ampuloso en boca y con un punto verde. De Heymann-Löwenstein tuve la ocasión de probar dos de sus 2006. En el Schieferterrassen contrastaba el actual carácter plano en nariz con una boca más bien opulenta. Su Uhlen “L” destaca por su mineralidad y una orientación bastante dulzona en boca. No me fascinaron los vinos de la nueva añada de Grans-Fassian, una bodega de la que me encantan los vinos más dulces, que suelen además tener una buena relación calidad precio. El Mineralschiefer lo encontré más bien diluido. El Hofberger bastante plano. Por último me parecieron de los más logrados los 2006 de Fritz Haag. El Juffer Sonnenhur Spätlese es bonito, claramente todavía por resolver, pero con una expresión de vendimia tardía preciosa. El Juffer Sonnenhur Auslese # 10 tiene calidad dentro, pero obviamente no es ni de largo su momento.
Como resumen, estos son los vinos más destacados para mi de los catados de esta añada 2006:
- Geheimer Rat Dr. Von Basserman-Jordan Kirchenstück, Pfalz, 2006
- Ökonomierat Rebholz Im Sonneschein, Pfalz, 2006
- Ökonomierat Rebholz Kastanienbusch, Pfalz, 2006
- Wittmann Morstein Auslese “S”, Rheinhessen, 2006
- Hermann Dönnhoff Dönnhoff Dellchen, Nahe, 2006
- Hermann Dönnhoff Hermannshöhle, Nahe, 2006
- Hermann Dönnhoff Hermannshöhle Beerenauslese, Nahe, 2006
- Hermann Dönnhoff Brücke, Nahe, 2006
- Maximin Grünhaus Riesling, Mosel-Saar-Ruwer, 2006
- Maximin Grünhaus Abtsberg Superior , Mosel-Saar-Ruwer, 2006
- Maximin Grünhaus Abtsberg Auslese # 45, Mosel-Saar-Ruwer, 2006
- Fritz Haag Juffer Sonnenhur Spätlese, Mosel-Saar-Ruwer, 2006
- Fritz Haag Juffer Sonnenhur Auslese # 10, Mosel-Saar-Ruwer, 2006
En la siguiente crónica daré unas pinceladas de las añadas antiguas de vinos alemanes que pude catar en el evento.




Excelente reportage amigo SV. Y muy buena foto de la granizada: si me permites, la utilizaría en mi próxima entrega en DaP, debidamente acreditada, por supuesto.
Un abrazo y un placer haber coincidido de nuevo en un evento,