por Sobre Vino el 6 julio 2010
De este vino ya he hablado recientemente, tanto por el placer de encontrar un Ribera del Duero tan especial, como por el honor de contar con un amigo, Manuel, que me descubrió este vino como me ha descubierto muchos otros.
Había probado la añada 2007, en la que Tabaneras se mostraba mineral, punzante, muy fresco y alegre en boca.
Este Tabaneras, Ribera del Duero, 2008 además de ser de añada distinta ha pasado un año menos en botella. Se presenta como un vino más tánico, con una fruta más presente, pero igualmente alegre y agradable de beber. Precioso color todavía joven. Nariz plena de fruta fresca, muy elegante. En boca tiene una traza mineral, algunas notas de regaliz de palo y un delicioso final que recuerda a fresas silvestres ácidas. Riquísimo.

Mañana tendré el privilegio de visitar la tierra de donde procede este vino, y quizás traiga de vuelta alguna clave que me haga comprender cómo ha surgido esta pequeña joya en la localidad burgalesa de Olmedillo de Roa. Espero poder contarlo a mi vuelta, si encuentro algo de tiempo pues como vais observando los ratos que puedo dedicar últimamente a este blog son los que son.
Precisamente por esa falta de tiempo, para no duplicar esfuerzos y para apoyar un proyecto que me gusta, en adelante voy a ir publicando mis notas de cata en Vinogusto, un espacio con fichas y comentarios de vinos elaboradas y compartidas por aficionados como tú y como yo. Una red social de vinos, si lo quieres llamar así. Vinogusto es además un proyecto que desarrollan desde hace algo más de 2 años algunos buenos amigos del mundo internet y en el que me he involucrado desde hace unas semanas tomando una pequeña participación. Te animo a que lo pruebes.
Reservaré este blog al relato de las experiencias alrededor del vino y de la gastronomía, a mis reflexiones y a referenciar vinos que me han gustado o me han decepcionado, colgando la nota descriptiva detallada de los vinos en Vinogusto.
7 de Julio. San Fermín. España en semifinales frente a Alemania… Olmedillo de Roa me espera. Nos vemos a la vuelta.
por Sobre Vino el 20 junio 2010
Me gustó descubrir recientemente la iniciativa de unos chavales de San Sebastián que ellos han llamado Trourist.
“Keep traveling real” es el claim que han elegido para su sitio web sobre viajes “con alma”, con el que invitan a mantener la esencia de lo que siempre han sido los viajes: auténticas experiencias vitales de descubrimiento, y no una sucesión de visitas a atracciones cada vez con menos sentido.
“A trourist traveler doesn’t travel to disconnect; he or she seeks to connect to the world, and new worlds, instead.”
Quien vaja sin ambición de conectar, sin ojos, oídos, nariz, boca y manos que desean devorar sensaciones, se pierde la auténtica experiencia vital viajera.
En el mundo del vino pasa lo mismo. Muchos vinos permanecen ocultos, hasta que alguien ávido de descubrir, sentir y vivir el vino de verdad da con ellos. Afortunadamente, estos descubridores son personas que comparten sus viajes y aprendizajes enófilos con quienes viven su misma pasión.
Así es como he descubierto recientemente Tabaneras, un Ribera de Duero de los que no sabía que existían. Fresco, punzante, mineral y amable en su añada 2007. Tabaneras es una rareza no sólo por su estilo a contracorriente en una denominación marcada muchas veces por los excesos; las botellas que no son consumidas por sus elaboradores y por tanto salen al mercado son pocas. Muy pocas. Me descubrió este vino mi querido amigo Manuel, un buscador de experiencias verdaderas como hay pocos.
A veces es toda una región la que se te revela de repente, gracias a que alguien ha conseguido encontrar y aflorar el alma que antes te había pasado desapercibida. Me ha pasado recientemente con los vinos de Savoie, puestos en valor por Andrés Conde en la Bodega Cigaleña. O los poco valorados en España vinos del Jura, auténticas joyas cuando la chardonnay o la Savagnin de buenos pagos se pone en las manos adecuadas. Pero esto será motivo de otro post, en el que os contaré nuestra últoima incursión en La Cigaleña en Santander.
Abre los ojos. Activa la boca. Estimula la mente. Hay muchos vinos ahí fuera por descubrir.
por Sobre Vino el 18 junio 2010
Finalizo el repaso a vinos de Borgoña que ha comenzado a importar a España Aldonia, con una cata de Blancos Borgoñones de Paul Pernot y Michel Niellon. La celebramos posteriormente a la cata de Borgoñas en La Vereda y la cata de los Grand Cru de Borgoña que tuvo lugar en La Cantamora.
[b]Paul Pernot, Bourgogne, 2008[/b]
Nariz limpísima con un puntito picante. Fresquísimo en boca. Cítricos, notas de frutos secos muy delicadas (pistacho). Agradable. Rico. Muy accesible.
[b]Paul Pernot, Puligny-Montrachet, 2007[/b]
Inicialmente cerrado. Austero. En boca, fino y elegante. Gran acidez. Punto de frescor vegetal.
[b]Michel Niellon, Chassagne-Montrachet, 2008[/b]
Opulento. Ahumado y cambiante en nariz.
Pleno de matices en boca, fresco y con volumen. Graso. Largo, muy largo.
Estos 2008 se ven bastante accesibles.
[b]Michel Niellon Les Champs Gain, Chassagne-Montrachet, 2008[/b]
Contenido en nariz. Notas de hierbas aromáticas (tomillo) y limón. Muy largo. Proviene de un suelo predominantemente arcilloso.
[b]Michel Niellon Les Chaumées “Clos de la truffière”, Chassagne-Montrachet, 2008[/b]
Contenido en nariz, aunque algo más expresivo que el Champs gain. Aún algo marcado por el sulfuroso. Eneldo y sutiles ahumados y tostados. Muy joven.
[b]Michel Niellon, Chevalier Montrachet, 2008[/b]
Intensa nariz. Masculino pero elegante. Complejísimo Vibrante en boca. Emociona desde ya, aunque es un auténtico bebé. Se elaboran 1.500 botellas.
Mi recomendación: comprar, comprar y comprar vinos de estos productores que yo desconocía hasta hace bien poco y que Iñaki de Aldonia me ha descubierto. Que Iñaki sea un buen amigo, además, no hace si no que celebre doblemente su buen gusto. Desde los básicos de estos productores hasta sus pagos de producciones más limitadas, el nivel de calidad es muy bueno.
por Sobre Vino el 22 abril 2010
Sólo dos meses y medio después de la excepcional comida con vinos de Borgoña en la Vereda, se organizó otra nueva comida en Madrid con Borgoñas Gran Cru. Algo así como la sala VIP de los vinos de Borgoña, vaya…
Una jornada única para apreciar las diferencias que imprimen la añada, la composición de la añada o las diferentes parcelas.
La fecha: Marzo de 2010
El lugar: Restaurante La Cantamora, en Madrid
Paul Pernot, Bienvenue-Bâtard-Montrachet, 2007
Tímido a copa parada. Fino. Todo armonía en nariz y en boca. Fluye… Elegante materia. Larguísimo: notas cítricas, hojaldre horneado. Un va y viene de sensaciones a ritmo pausado. Excelente.
Paul Pernot, Bâtard-Montrachet, 2007
Tímido. Fino. Similar al Bienvenue-Bâtard-Montrachet a copa parada. En boca algo más marcado por la barrica que el vino anterior. Frutos secos. Buenísima acidez. Larguísimo. Serio. Muy muy personal.
Pierre Bourée, Chambertin, 2002
Fruta jovencísima. Violetas. Especias (nuez moscada). Ahumados. Estructurado y con un punto picante (pimienta). Camaleónico.
Mugneret-Gibourg, Ruchottes-Chambertin, 2007
70-80% de madera nueva, pero este vino puede con ella sin ningún problema.Boca gigantesca. Buena acidez. Aún joven, marcado por la barrica.Larguísimo. Le falta mucho tiempo de botella. 2014-
Pierre Bourée, Charmes-Chambertin, 1977
¿Qué decir de este vinazo a sus 33 años de edad? Alga Konbu seca, té negro, cueros. Inicialmente la nariz algo “granjera”. Luego aflora la trufa negra. Ahumado. Fresco. Compeljísimo.
Michel Niellon, Chevalier-Montrachet, 2008
Opulento. Frutos secos (cáscara de pistacho). Radicalmente distinto. Mucho volumen. Gran acidez: hace salivar. Cortante, masculino, poderoso. Largo.
Difícilmente superable. Una serie de vinos de primer nivel.
Y por cierto: mención especial para el restaurante La Cantamora. Un descubrimiento.
por Sobre Vino el 20 abril 2010
Inicio con esta entrada una serie de tres dedicadas a tres encuentros con vinos de Borgoña que he tenido entre Diciembre de 2009 y Marzo de 2010. Lo sé, lo sé: me ha costado un poco, pero… ¡ya están aquí las crónicas!
La fecha: 19 de Diciembre de 2009
El lugar: Restaurante La Vereda, en Madrid
La compañía: la gente de la Peña El Sarmiento

Paul Pernot Blanc, Bourgogne, 2007
Paul Pernot ha sido suministrador de Drouhin. Este borgoña básico de 2007 es de color dorado pálido con destellos verdosos. Fino, limpio en nariz. Fresco. Buena fruta. Invita a beber más. Un muy buen genérico. 2009-2011.
Paul Pernot , Puligny Montrachet, 2007
Corchazo. Una pena.
Michel Niellon, Chassagne-Montrachet, 2008
Embotellado en octubre. Dorado. Muy cerrado en nariz. Sulfuroso. Necesita mucho aire. Ahumados. Excelente acidez, vibrante. “Dentelleante” en boca. Una explosión de intensidad. Prometedor. A probar de nuevo en unos meses. 2011-
Paul Pernot premier cru “Les Folatières”, Puligny-Montrachet, 2007
Dorado pálido con destellos verdosos. Muy mineral. Fino. Con volumen en boca. Notas del paso por barrica. 2011-
Paul Pernot premier cru “Les Pucelles”, Puligny-Montrachet, 2007
Dorado. Notas ahumadas. Fruta muy madura. Graso en boca. Más opulento que “Les Folatières”. Un puntito cálido (14º). 2010-
Niellon premier cru “Les Vergers”, Chassagne-Montrachet, 2008
Inicialmente cerradísimo (notas de sulfuroso). Hay muy buena materia en este vino, pero necesita mucho tiempo en botella. Acidez cortante. 2012-

Mugneret-Gibourg, Vosne-Romanée, 2007
Color jovencísimo. Fruta muy elegante y fondo terroso. Cerezas y violetas. Fino, elegante, sencillo, primario en boca. Aún tánico. 2009-
Chevillon, Nuits-St-Georges, 2007
Color granate apagado. Cierta rusticidad en boca. En nariz moderadamente complejo. Atractivo. Algo agreste en boca. 2009-
Mugneret-Gibourg “Les Feusselottes”, Chambolle-Musigny, 2007
Jovencísimo color. Fondo terroso, mineral. Elegantísimo. Enamora en nariz. Fresas silvestres, notas trufadas y florales. En boca es jovial, frutal, fresco. Precioso. 2010-
Chevillon premier cru “Les Cailles”, Nuits-St-Georges, 2007
Nariz con nota húmedas (hongos). Muy fresco en boca. Por pulir en botella. Frutal.
Mugneret-Gibourg, Echezeaux, 2007
Perfumado. Muchísima clase. Fruta negra. Primario en boca. Enorme estructura. Gran vino, todavía por hacer.

¿Con qué terminamos? Con un vino dulce del Loira. Huet Le Haut Lieu, Vouvray, 1989. Dorado profundo. Botrytis elegantísima. Tenues notas de espárrago. Melocotón compotado. Enorme acidez. Final muy atractivo. Precioso vino.
Gran jornada. La primera de varias dedicadas a Borgoña gracias a los vinos de aquella región que Aldonia ha comenzado a traer a España.