Navarra: el Enólogo, sus Vinos y su Comunicación

por Sobre Vino el 8 enero 2009

Communicate

Terminaba el año 2008 hablando de la iniciativa “Navarra: el enólogo y sus vinos” y de las reflexiones que me motivaba. Aquella entrada generó un interesante hilo de comentarios, además de un intenso intercambio de correos electrónicos con personas que, por una razón u otra, prefirieron debatir sus opiniones de forma privada.

Empiezo el 2009 desarrollando un poco más lo que exponía en aquel post. Terminaba diciendo que “…a pesar de todo ello, pese a los esfuerzos realizados, aún con el talento existente, no es todavía suficiente”. A esta afirmación me conducían las dos conclusiones que saqué de la presentación del 18 de Diciembre: que hay todavía bastante despiste sobre cómo comunicar y vender el vino navarro, y que tanto el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Navarra como las bodegas navarras tienen una ingente labor por delante a la hora de abrirse al mundo.

Podría dar mi opinión sobre muchísimos aspectos de lo que hoy es la D.O. Navarra. Por ejemplo sobre la división en subzonas (Ribera baja, Ribera alta, Baja montaña, Valdizarbe y Tierra Estella ¿cuántos consumidores sabrían nombrar su vino preferido de cada subzona?), su sentido y su oportunidad.

Pero no voy a poner en cuestión este tipo de aspectos. Partamos de la hipótesis de que todo lo que se hace en la denominación tiene sentido para nosotros, los amantes del vino (que quien prefiera sustituya el término por consumidores). Me voy a centrar en el aspecto que está detrás de las dos conclusiones que yo saqué de aquel encuentro con Juancho Asenjo, en la principal preocupación que parecía flotar en el ambiente: la comunicación (orientada, digo yo, a vender el vino que producen las bodegas navarras).

Pero no voy a poner en cuestión este tipo de aspectos. Partamos de la hipótesis de que todo lo que se hace en la denominación tiene sentido para nosotros, los amantes del vino (que quien prefiera sustituya el termino por consumidores). Me voy a centrar en el aspecto que está detrás de las dos conclusiones que yo saqué de aquel encuentro con Juancho Asenjo. La principal preocupación que parecía flotar en el ambiente: la comunicación (orientada, digo yo, a vender el vino que producen las bodegas navarras).

Juancho Asenjo apuntó dos temas que me parecen absolutamente claves: la necesidad de “salir” a la búsqueda de los clientes, a contar el vino, y la oportunidad de “recibir”, de acoger en la propia bodega a quien quiere descubrir todo lo que hay detrás de la botella que termina en nuestra mesa.

Alguno de los asistentes argumentaba que, debido al tamaño de la bodega media navarra, la acción de marketing queda fuera de las posibilidades de muchas de ellas. Quien quiera, nuevamente, que sustituya esta “acción de marketing” por la más amable expresión de “contar el vino”.

Sin embargo, en mi opinión, “contar el vino” nunca estuvo más al alcance de la más pequeña de las bodegas. Pero hay que hacer los deberes.

Salí de aquella conferencia dandole vueltas al asunto, y me dediqué durante unos días a hacer un muestreo de en qué medida las bodegas navarras usan las tecnologías (internet) para su comunicación. El panorama, en mi opinión, es desolador.

De 97 bodegas estudiadas, entre ellas todas las más reconocidas de la Denominación, sólo 40 tienen una página web con dominio propio. Menos de la mitad. En buena parte, uno tiene la impresión de que la web ha sido tratada como “algo que hay que tener”, un trámite más a cumplir.

La estructuración de las webs existentes es, cuando menos, mejorable. Google se ha convertido en el gran directorio de personas, negocios y productos del mundo que nos ha tocado vivir, y el trabajo de posicionamiento realizado en las webs que me encargué de analizar es pobre. En estos tiempos, abundan los charlatanes que se llenan la boca hablando de SEO, SEM y cien términos más “para estar a la última” en la era de la web 2.0. Pero sólo he encontrado una web que realmente me parece que tenga un trabajo orientado a posicionamiento hecho con verdadera cabeza.

De interacción con los amantes del vino, es mejor ni hablar.

De la web del Consejo Regulador no puedo opinar en este momento, pues está “en remodelación” y desconozco qué estrategia y qué planteamiento de comunicación va a seguir.

Llegado a este punto he de decir que no busco que nadie se sienta ofendido. Intento exponer, de la manera más sincera posible, mi visión de cómo se está desaprovechando el más eficiente y potente canal de comunicación que jamás haya existido.

No es un problema exclusivo de la D.O. Navarra. La situación es igual de mala o peor en muchas otras denominaciones españolas. Hay una sola denominación en este país, en mi opinión, que apunta tímidamente en la dirección en la que están las oportunidades.

Existe una oportunidad enorme de aprovechar el potencial de comunicación y vinculación de internet por parte de alguna denominación, y me pregunto por qué Navarra, si tiene esta preocupación, no está liderando en este terreno.

Comunicar no puede ser hoy una acción puntual, unidireccional y desvinculada del contexto. En esta apasionante época que nos ha tocado vivir, no concibo una comunicación que no sea global, participativa y sistémica. Todavía menos para el vino: la emoción y las sensaciones que empiezan a gestarse en la cepa y se prolongan en la copa (no, no terminan en ella, ni siquiera con el último sorbo) merecen ser pensadas y tratadas de otra forma que con mensajes manidos, palabras huecas y spots televisivos ineficientes (además de solamente al alcance de unos pocos privilegiados).

La oportunidad está ahí, para el que sepa y quiera aprovecharla. Si has llegado hasta aquí te agradezco tu paciencia. Si además eres profesional del vino y estas líneas te han servido: hazlo. Comunica. Pero no lo hagas como lo hace “la masa”, por favor. Al menos a mi, así “no me llega”.

Fotos: “Communicate” es una foto de Aturkus

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Observatorio de vino » Vinos naturales: ¿el futuro del vino?
20 enero 2009 en 1:50 pm

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la guarda de navarra 9 enero 2009 en 12:09 am

No se que decirte. Solo espero que Victor de la Serna no cause en tí la desazón que te imprimió Juancho Asenjo:-))
Si no se tuerce nada, en la segunda convocatoria nos veremos.
Saludos.

Sobre Vino 9 enero 2009 en 12:41 am

¡Qué va, Guarda!

Juancho Asenjo no me causó ninguna desazón, y tampoco la audiencia. Me pareción una muy interesante charla. Me dio que pensar. Me puse a tratar de entender qué está fallando y llegué a esto. :-)

Muy interesante. Espero que la charla con VS sea igual de estimulante :-)

juanlu 9 enero 2009 en 6:36 pm

Buenas tardes,yo en mi humilde opinion creo q le falta encontrar identidad propia,no se si han intentado ser una continuacion de la rioja en estilo de vino,es verdad q hay gente q hace cosas muy interesantes comparto tus gustos.que aprovechen esas maravillosas garnachas…

Joan Gómez Pallarès 9 enero 2009 en 8:26 pm

Comunicar: claro, pero para eso, querido SV, hay que tener algo que decir. Ahí está el problema principal. Comunicar desde el viñedo, en primer lugar. Comunica desde la bodega, en segundo. Desde el recipiente y su etiquetado, en tercero. A partir de aquí, construir una estrategia que, como muy bien apuntas, no tiene que basarse en el dinero, en presupuesto, sino en ideas frescas:
Malena, de Observatorio de Vino, lo desarrollaba eb su último post. Y lo hace desde una empresa profesional en esto del comunicar!
Aquí está su enlace:
http://observatoriodevino.com/2009/01/las-claves-de-la-comunicacion-del-vino/
Un abrazo,
Joan

Sobre Vino 9 enero 2009 en 8:42 pm

Bienvenido, Juanlu.

Yo no encuentro demasiadas similitudes entre los vinos navarros y lo que asocio al estilo rioja, al menos el de antes. Quizás hoy algunos vinos se parecen más, pero como con tantas otras zonas. Y claro que el crecimiento del cultivo de tempranillo en Navarra en detrimento de la garnacha ha sido muy importante en los últimos años.

A la vez que se habla de esa identidad propia deseable, se habla de “diversidad”…

Sobre Vino 9 enero 2009 en 8:50 pm

Joan,

Por cierto, vi también tu comentario (os invito a que lo leais aquí) y quería haberlo enlazado, pero finalmente olvidé hacerlo.

Un abrazo.

Joan Gómez Pallarès 10 enero 2009 en 10:20 am

Gracias por el apunte, SV!
La otra cosa que quería comentar tiene que ver, breve, con comunicar el vino en la bodega. Recibir, explicar, llevar a la viña, catar con la gente, sentir con ellos. Es absolutamente fundamental, estamos de acuerdo con lo que apunta Juancho, pero es cierto (y pienso muy mucho en la estructura de las bodegas que conozco a fondo, en la DOQ Priorat) que falta personal y tiempo, más que ganas. Es un poco como en amplias zonas de la Borgoña que tan bien conoces: los contactos tienes que trabajártelos a fondo, para que te abran las puertas y accedas a una sesión conjunta. Cuando lo consigues, es fantástico, pero facilidades no suele haber. Y creo, por lo menos en lo que conozco bien, que no es por falta de ganas, sino de medios. Cuando consigues una cita, todo funciona de maravilla y la gente se deshace en atenciones y explicaciones. El contraste podría ser en la mayor parte de bodegas del Bordelais, donde casi todo está pautado y tarifado, incluso, a priori!
Saludos!
Joan
PS. Profunda envidia ésta de poder compartir ratos y charla con Juancho y con VdlS!

XAbi 14 enero 2009 en 12:15 pm

me parecen unos datos paupérrimos los que comentas…

Segun el primer taller nacional de tecnologias aplicadas al sector del vino, elaborado por la Junta de Castilla Leon,
de las 179 bodegas que participaron:

el 94,5% tienen acceso a internet,
el 67% tienen dominio propio y el 24% realiza ventas online, en este ultimo dato, nosotros me imagino que estamos a años luz.

Saludos

Malena 15 enero 2009 en 4:43 pm

Hola SV y seguidores, soy Malena Fabregat, de observatoriodevino.com y estoy leyendo con gran atención tanto el post como los comentarios.
SV hace una afirmación clave que comparto de cabo a rabo:”en mi opinión, “contar el vino” nunca estuvo más al alcance de la más pequeña de las bodegas. Pero hay que hacer los deberes”.
Es absolutamente cierto como difícil de comprender por parte de una buena parte de los productores de vino, en este caso.
Internet es el gran aliado, pero hay que verlo. Es necesario encontrar el código de comunicación en que nos entendamos los que proponemos estas ideas y prácticas y los que básicamente están a pie de viña, en el campo, en el terreno, en donde por otra parte queremos que estén.
¿Cómo hacemos? Creando una base de confianza y ser capaces de transmitir con convicción las ideas.
Pero pensad que hay un trecho sutil y profundo que separa a muchísima gente de la Red.
Está claro, Joan también lo dice: comunicar desde la viña.
Muy bien, hagámosle. Es una idea preciosa y no intimida a nadie.
Tengo la convicción que las D.O. deberían transformarse en más canal de comunicación y menos reglamento, a veces, sin sentido (con perdón, que no se me ofenda nadie).
Por eso yo te preguntaba por mail, ¿cuáles son los objetivos de una D.O. y qué esperan los productores de la D.O. a la que deciden pertenecer?
Cuando hay tanto “despiste” como bien dices, podemos recurrir a la metáfora deportiva: parar la pelota, levantar la cabeza, mirar la disposición de los jugadores en la cancha y recién ahí, decidir la próxima jugada.
Yo me apunto a conversar…

Sobre Vino 15 enero 2009 en 11:02 pm

XAbi,

Mirandolo por el lado positivo: hay mucho recorrido para la mejora.

Sobre Vino 15 enero 2009 en 11:30 pm

Bienvenida a este nodo de la conversación, Malena.

Los fines de los C.R.D.O., a priori, siempre me pareció que estaban centrados en establecer, vigilar y defender una serie de reglas para mayor “garantía de calidad” del vino de la D.O. O a veces para vigilar la “tipicidad” de los vinos de una región…

¿Alguien cree que tal cosa sucede?¿Un sello garantiza esa “calidad”? Como consumidor, la valoración de la “calidad” no es un parámetro por el que se me pase por la cabeza intentar valorar mi aprecio por un vino. Por su autenticidad sí. Por su originalidad, reflejo del lugar del que procede, caracter, honestidad, … también. Siempre en términos subjetivos, claro. Porque como he dicho algunas veces “como soy sujeto, no objeto, valoro con subjetividad”.

En cuanto a la comunicación, no me cabe en la cabeza una estrategia de comunicación uniforme y única para las decenas de bodegas y vinos de una denominación. Claro que parto de la base de que no hay dos vinos iguales ni dos viticultores idénticos. También por esta razón afirmo que son extremadamente ineficaces las campañas tradicionales en las que se lanzan mensajes generalistas, dirigidas a una masa de personas heterogénea y desconocida; campañas sin alma, campañas sin mensaje.

No hay vinculación y no hay complicidad.

Vaya, de vino se me podrá achacar que sólo puedo hablar como aficionado, pero como a ti (por lo que veo) la comunicación e internet me toca vivirlo a fondo :-)

Saludos.

Malena 16 enero 2009 en 1:16 pm

Gracias!
Os propongo que haciendo honor a la idiosincrasia gallega sigamos esta parte de la conversación a pura pregunta: dado el impacto positivo de Internet y las nuevas tecnologías para comunicarnos y dado que la comunicación es una preocupación en toda región productora vitivinícola, ¿no sería importante que los C.R.D.O. revisaran, expandieran y eventualmente modificaran sus objetivos y maneras de hacer sincronizándose con los tiempos?
Por ej: como diseñadores de etiquetas muchas veces es más una complicación que una ventaja ciertas reglas que impone una D.O. (da igual cual, en todas pasa algo de esto). ¿Por qué una D.O. nos dice cómo diseñar una etiqueta? ¿Por qué nos dice qué tamaño de letra, que todo igual, que los sellos de la D.O., que su ubicación, los idiomas, etc?
Nada de esto tiene que ver con asegurar la calidad del producto, ni con la promoción, ni con la tipicidad. Creo que pueden ser a esta altura intromisiones residuales que se arrastran de otros tiempos.
La comunicación en términos generales para una D.O. puede ser muy interesante, aunque en estos días yo también venía pensando si era posible hablar de “la comunicación del vino”. ¿De qué vino, productores, bodegas, regiones, etc?
Las D.O. podrían evolucionar hacia convertirse en verdaderos canales de comunicación para sus respectivos socios y regiones dedicando recursos materiales e intelectuales en este sentido.
Un Canal D.O. podría ser uno en que:
+ se volcara el contenido de entrevistas con los productores en el campo.
Objetivo: acercar la realidad de cada productor al público. ¿Quién es, cómo produce, qué produce, cuál es su historia, lo que sabe y como participa de la cultura del vino,etc? Los productores tienen cara y ojos y esto vale más que mil palabras de un copy.
Valorar el trabajo de cada productor, reconociéndolo en su esfuerzo, su ilusión, su historia.
Hacer que los productores se conozcan entre si y se sientan en un determinado grado pertenecientes a un mismo grupo con un rumbo de comunicación a seguir. Por supuesto que muchos ya se conocen, pero otros no.
Dar que hablar. Todos comentamos a nuestros amigos, clientes, entorno más o menos próximo, cuando nos hacen una entrevista en alguna parte. Nos encanta vernos publicados en los medios de terceros; ahora es tiempo de valorar el medio propio.
Cierro con una cita a Javier Celaya, uno de los expertos en industrias culturales que lideran la conversión del sector editorial al mundo virtual: hoy en día, todas las empresas tienen el mismo tamaño: el de la pantalla.
Falta por conversar ahora la diferenciación. Cada bodega tiene su especificidad y es preciso distinguirlas.

Alfredo 21 enero 2009 en 1:05 pm

Buenas tardes,

Comencé a leer el post y me llamó mucho la atención.
Hace unos días me mandaron una página web muy curiosa que consiste en la facilidad de elaborar tu propio vino como tú más desees.
Pienso, que la forma de comunicarse de Marqués de Arienzo Vendimia Seleccionada 2006, creando una página web titulándola “unvinoquehabledesutierra” es el idóneo para vender su vino.

Por eso, os recomiendo que visitéis esta página que logra comunicarse de la mejor manera a todos, tanto a los amantes del vino como aquellos que lo desconocen.

http://unvinoquehabladesutierra.com

Un saludo

Olga 28 enero 2009 en 3:22 pm

De nada, me ha encantado el post.

Actualmente estoy haciendo un estudio parecido y los resultados son desastrosos.Bodegas con vinos notables y sin web (sancti pauli un ejemplo pero podría poner cienes). Las bodegas están desaprovechando un medio al alcance de todo el mundo, como es Internet, y que puede ayudar a promocionar notablemente sus caldos y están lo están desaprovechaando…

He encontrado hoy tu blog, te felicito por él.

Sobre Vino 28 enero 2009 en 8:47 pm

Gracias, Olga, y bienvenida.

Sobre Vino 2 febrero 2009 en 10:12 pm

Hola Alfredo, bienvenido.

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