Marcel Deiss Burg para IEC#10
El entorno: una comida al aire libre, rodeado de árboles que nacieron antes que tú y alguno que tú mismo plantaste no hace tanto. La primera comida de exterior del año; esa en la que la temperatura es perfecta. Sin prisas. Con el tiempo detenido.
La compañía: alguien que lo ha compartido todo contigo y con quien compartes todo lo que hoy vives y todos tus proyectos. Alguien con quien merece la pena compartir esa conversación en ese momento.
La música: suena “Confort y música para beber”, de DJ Camblor NO. A su justo volumen. Mmmmm…
En el plato: una ensalada que has preparado pensando en el entorno, en tu acompañante y en el vino que compartiréis. Con una base de fresca lechuga. Con unos germinados de cebolla que le aportarán chispa y unos germinados de remolacha que le darán color y un no-sé-qué dulce. Unas láminas de trufa. Algo de patata azul. Unas gotas de salsa de soja, unas gotas de agraz-verjus y unas gotas de vinagre balsámico de módena. Buen aceite de oliva.
En la copa: un Marcel Deiss Burg, Alsacia, 2001. De color oro y nariz compleja y limpia, equidistante entre la que uno asociaría a un pinot gris, un riesling y un gewurztraminer de la región. Con un excelente equilibrio entre acidez y un leve rastro de azúcar residual. Intenso, elegante y seductor. Muy oportuno. Excelente compañero, también.
Un vino que se convierte en un recuerdo imborrable cuando queda asociado a la felicidad de un momento y unas circunstancias.
Un vino y su contexto.




Suena bien…
Hoy planeaba con Ana algo parecido..
Mañana más…