La Bota Número 3: Pedro Ximénez De Rojas, Montilla-Moriles, NV

Esta es otra de las joyas de la serie “La Bota de…”. Concretamente la número 3 y la más dulce de todas. Mis hijos, a los que por lo que se ve les acompaña el buen gusto, decidieron dejar unas copitas de este elixir a sus majestades los Reyes Magos de Oriente para que calmaran su sed en su paso por casa. Menudo acierto.
Ya he comentado antes en este blog otras tres maravillas de esta serie que está haciendo historia: la Manzanilla Las Cañas (número 4 de la serie), el Palo Cortado Bota Punta (entrega 6) y el Fino Macharnudo Alto de Bodegas Valdespino (número 7). Este Pedro Ximénez de Rojas no se queda atrás, sino todo lo contrario.
El Pedro Ximénez De Rojas es un vino dulce natural elaborado a partir de uvas asoleadas (sin fortificar, al contrario de los que sucede la mayoría de las veces en los vinos elaborados con esta variedad en Montilla-Moriles), de 11% en volumen de alcohol, que procede de una selección de botas de la más antigua solera de Pedro Ximénez dulce de Pérez Barquero. Es un vino opaco y concentrado, resultado de la concentración durante décadas en las botas de la bodega. Verdaderamente excepcional, este vino es una maravilla que enamorará a los amantes de los grandes vinos andaluces.
La saca para este vino fue realizada en Octubre de 2006, y constó de 800 botellas. A pesar de su limitadísima disponibilidad, todavía está a la venta en Coalla Gourmet.
Nota de cata:
Castaño negruzco con ribete estrecho de color entre caramelo y yodado. Opaco. La nariz es muy compleja, lógicamente sin la punta alcohólica que acompaña en ocasiones a los Pedro Ximénez fortificados. Pasas, ciruelas secas, higo confitado, almendra, turrón de Jijona, azúcar caramelizado y otros aromas difíciles de describir se entrelazan en una composición compleja, elegante y equilibrada. En boca es de una densidad extremadamente elevada, casi masticable. No resulta para nada empalagoso, gracias a una acidez que compensa a la perfección el azúcar residual. Conviene el trago corto para disfrutarlo en profundidad. Final larguísimo que deja un delicioso regusto de almendra garrapiñada y caramelo de café con leche “7 de Julio”. Este vino es un postre por sí mismo, pero encajó perfectamente con una trufa artesana de chocolate tomada entre sorbo y sorbo. Excepcional.
Composición varietal: 100% Pedro Ximénez
Graduación: 11%
Precio: 37 euros
Fecha degustación: Enero 2007
Consumo: actual y durante muchos años más





Feliz año y enhorabuena por esos Reyes Magos tan buenos.
No conocía esa etiqueta de Pérez-Barquero. Como disfrutadora (en este caso no se puede decir consumidora por que el PX es un placer) de vinos de Pérez-Barquero estoy convencida que debe ser buenísimo.
Mis hijos les dejaron en vez del vaso de leche (uno para cada Rey Mago) hemos logrado que le pongan una copita de PX La Cañada. Ni dudar que el paje ayudante de los Reyes Magos ha agradecido enormemente el cambio ya que se quejaba del litro de leche que se tenía que tomar de madrugada.
No encuentro información acerca del criterio de Coalla para seleccionar vinos especiales. Si nos pudieras ampliar detalles.