García Burgos Lola García Merlot Reserva, Navarra, 2004

Bodegas García Burgos. En primer plano, finca de merlot. Al fondo, el Moncayo. Foto: Sobre Vino.
Nueva visita a García Burgos, una bodega a la que siempre es un placer volver. Acudimos a la convocatoria de Javier García para probar algunas curiosidades en preparación, y acabamos haciendo un buen repaso de los vinos de la bodega.
El García Burgos Lola García, Navarra, 2006 es un vino que apunta muy buenas maneras. Camaleónico, encantador, con el que las palabras fallan. Excelente fruta, notas florales, hierbas secas, mate. Elegantísimo. Una fruta ácida en boca lo hace fresco. Un PH de 3,2. Excelente continuación al Lola del 2004, después de un 2005 en que no se elaborará este monovarietal de merlot puesto que las acideces no dieron la talla.
Otro vino todavía sin terminar es el García Burgos Finca La Cantera, Navarra, 2006. Chocolateado. Bastante cerrado ahora mismo. Una boca muy bien estructrada y una madera exquisitamente medida. Acidez destacadísima, marca de la casa. Le cuesta abrirse para mostrar apenas unas notas de cacao. Un vino por hacer, pero que se intuye prometedor.
Continuamos con el García Burgos Sh, Navarra, 2006, un vino que se ha pulido mucho en boca en los últimos meses. Notas de carne ahumada y tapenade, en un perfil bastante cercano a los buenos vinos del Ródano. Tánico todavía, pero mucho más amable que las últimas botellas que había probado.

Llegamos al García Burgos Lola García, Navarra, 2004, la primera añada de este monovarietal de merlot y la única actualmente en el mercado.
Nota de cata:
La nariz es por encima de todo elegante, trufada, con presencia de buena fruta roja, ciruela fresca verde y negra. Entrada en boca amable, sedosa. Buena estructura y la acidez marca de la casa haciendo de espinazo central del vino. Este es un vino de puro disfrute al que le auguro unos años de emocionante evolución. Grande.
Composición varietal: 100% Merlot
Graduación: 14%
Precio: >50 euros
Fecha degustación: Diciembre 2008
Consumo: 2008-2014+
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Sabíamos por nuestra anterior visita a Bodegas García Burgos que entre las viñas plantadas en las fincas de esta bodega había una pequeña parte de Chardonnay. Javier está experimentando en este momento con un chardonnay de vendimia tardía, que pudimos catar recién finalizada la fermentación, apenas mes y medio después de la vendimia. Sin experiencia en catar este tipo de vinos en este momento de su elaboración, no me atrevo a aventurar qué puede acabar siendo este vino. Ahora mismo está dominado por aromas de albaricoque, melocotón y piña y de la uva sobremadurada. Buena acidez en boca sin llegar a resultar vibrante. Un perfil muy frutal. Conociendo la forma de trabajar de la bodega, lo veremos en el mercado si acaba siendo algo realmente excepcional. En caso contrario… ¡seguro que seguirán experimentando!
Un chardonnay de vendimia tardía no es precisamente un vino habitual, por lo que había llevado por mi parte un Jean-Paul Brun In Extremis, Beaujolais, 2004 para comparar qué se hace con esta uva y esta forma de vinificación en otras regiones. Pero este vino ya será motivo de otro escrito en su momento.




Grandes vinos. El dia que pasamos por la bodega, las barricas estaban bastante cerradas, sobretodo el Lola. El Sh06 era el único que se mostraba algo mas amble.
Sobre el Lola 04, una delicia de vino, sobretodo a destacar esos cambios en la copa entre trago y trago, la buena acidez, la mineralidad siempre caracteristica de esta finca. Cuando me pasé yo, el chardonnay estaba todavía fermentando, lo que mas me gustó fué el final en boca, era muy mineral en ese momento, claro que estaba muy poco hecho.
Saludos
Olaf