Hoy tengo que salir en defensa del vino rosado. Salgo en defensa del vino rosado tal y como yo lo he conocido siempre.
La Unión Europea pretende aprobar antes de este verano un Reglamento europeo que autoriza la mezcla de vinos. Mezcla de vinos blancos y tintos para hacer “rosados”, y mezcla de vinos tintos con blancos para hacer “tintos”.
A este cocktail de color rosado obtenido de la mezcla de vino tinto y blanco se le quiere denominar en las etiquetas “rosado de cupaje”.
¿Y el de siempre cómo se llamaría?: “rosado tradicional“.
Francamente, me parece una nueva tomadura de pelo. Personalmente deseo que este reglamento no se apruebe. Pero de hacerse, lo menos que puedo pedir es que al vino rosado que yo tanto aprecio se le siga llamando rosado y que sea el nuevo cocktail el que se indique claramente en la etiqueta. ¿Qué tal “rosado proveniente de mezcla”?
Por ello me adhiero al manifiesto en defensa del vino rosado.
Si tú también quieres hacerlo, puedes hacerlo enviando un email especicando de forma clara la adhesión a: info@cecrv.eu
Este es el texto íntegro del manifiesto:
MANIFIESTO “POR LA DEFENSA DEL ROSADO EUROPEO”
El vino rosado es, seguramente, el más antiguo de la humanidad: aquel que surgió de la maceración accidental de unas uvas tintas olvidadas en el fondo de una vasija de barro. Los vinos rosados europeos están en peligro de extinción, amenazados por una
normativa de la Unión Europea. Si no se reacciona a tiempo, se perderá una tradición milenaria. Antes del verano de 2009 se quiere aprobar un Reglamento europeo que va a autorizar la mezcla de vinos. Sí, de todos: blancos y tintos para hacer rosados, y de tintos con blancos para hacer tintos. Se contempla introducir menciones en el etiquetado para “diferenciar” ambos productos: “rosado tradicional” y “rosado de cupaje”.
El vino rosado es un vino de calidad que responde a una vinicación particular, consistente en la fermentación de mostos procedentes de uvas, generalmente tintas en su mayoría, que son previamente maceradas, para caracterizar el color y sabor del vino con el tiempo de permanencia del mosto y el hollejo lo justo y necesario. De ahí que el vino Rosado sea considerado un vino de artistas, un verdadero
arte para dar esa tonalidad que le caracteriza.
NO existe el vino rosado tradicional, existe el vino rosado. Las Denominaciones de Origen Españolas, sus miles de viticultores y bodegueros, apelan y demandan de la sociedad su apoyo en la lucha por defender el vino rosado.
No podemos, en pro de una total liberalización de las prácticas enológicas, perder nuestra identidad. En realidad, estamos perdiendo demasiadas cosas en el sector del vino para permitirnos perder el producto más genuino, más personal, más diferenciado del resto como es el vino Rosado.
Reclamamos el apoyo, el aliento y el esfuerzo de todas aquellas personas afectadas por este problema, para hacer llegar el mensaje a las autoridades municipales, provinciales, autonómicas y nacionales de modo que nuestra voz pueda ser oída en Europa, antes de que sea demasiado tarde. La sociedad no puede permitirse perder una seña de identidad vitivinícola tan especial.
Exigimos que no se autorice en ningún caso la mezcla de vinos, para así poder proteger de una manera más exhaustiva los derechos del consumidor.
El vino rosado europeo, que en estos momentos triunfa en todo el mundo y no deja de ganar consumidores (curiosamente es el único que ha aumentado su consumo) es un valor cultural íntimamente ligado a nuestra gastronomía, y que responde a un producto claramente denido como garantía de su calidad y tipicidad.
Conservar el vino rosado es nuestra responsabilidad.
SI quiere adherirse a este maniesto, puede hacerlo enviando un email especicando de forma clara la adhesión a:
info@cecrv.eu
Foto: Manuel M. Ramos en Flickr

















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Quizá no acabo de entender el problema de fondo pero no veo motivo para tanta alarma.
En primer lugar, no creo que sea tan malo mezclar uvas tintas y blancas. El resultado puede ser tan digno como el mejor de los rosados monocromos. De hecho ya existen en el mercado rosados de ese tipo y, precisamente, el de Muga es fenomenal.
En cualquier caso, si el etiquetado de los rosados mezcla es diferente no veo peligro alguno que afecte a la identidad o calidad de los rosados tradicionales. Más bien al contrario, ya que serían más fácilmente identificables.
Estimados amigos enófilos,
Estoy totalmente de acuerdo con Ustedes en repudiar la intención de acreditar el vino “rosado por cupaje”. Ya envié a dirección electrónica correspondiente mi adhesión irrestricta al manifiesto.
Un saludo a todos
Juan Carlos
De acuerdo contigo me adhiero al manifiesto.
Pero puntualizo, los rosados tradicionales que se pongan las pilas por que el descenso del consumo va en proporción a la disminución de la calidad y las guerras de precio entre bodegas. Al menos en nuestra D.O.
Saludos.
Encantadísimo,
Mi defensa es hacia los consumidores. Ya tenemos suficiente “desinformación” (se pone todo tipo de memeces en las etiquetas y no algunas informaciónes que son verdaderamente importantes para la toma de decisión de compra) para que además se añada “confusión”.
Por eso digo que, en el límite, dejemos que se llame rosado al rosado, y si se aprueba esta nueva mezcla se le denomine de otra manera: ¿”rosado proveniente de mezcla”?
El Muga Rosado, si no recuerdo mal, se elabora vinificando conjuntamente uvas tintas y uvas blancas. Es el método tradicionalmente usado en Rioja para los claretes ¿no? Lo que yo personalmente defiendo es que no se mezclen vinos tintos y blancos una vez elaborados llamandoles de la misma forma que a los vinos rosados.
El método utilizado para los claretes me parece tan válido como el de los rosados.
En definitiva, creo que mezclar vinos tintos y blancos acabados para conseguir un vino “de tonalidad rosada”, y llamarle al resultado rosado, es confuso para el consumidor, además de una apuesta “por el camino fácil”. Como he dicho otras veces, llamadme romántico
Un abrazo.
Bienvenido, JuanCarlos.
Guarda: tienes toda la razón. Pero es que creo que esta no sería la vía para primar a los viticultores y elaboradores que lo hacen bien, si no casi todo lo contrario, en mi opinión. El rosado parece que se hubiese visto como un vino de tercera y la atención prestada parece que haya sido en algunos casos consecuente con ello.
Saludos.
Me adhiero a la iniciativa.
Mezclar tintos y blancos no da rosados más que en el color.
Tengo entendido que esta iniciativa ha sido retirada.
¿Alguien puede donfirmarlo?
Así es, Paco. Esta semana se ha recibido la noticia de la retirada de la iniciativa. Un saludo.