by Sobre Vino on 30 June 2009
El calor aprieta a medida que nos acercamos al “corazón” del verano. Nos acercamos también a la más loca de las fiestas del mundo: esa que se celebra en Pamplona cada año entre el 6 y el 14 de Julio.
En esta época, cada año, aprece acelerarse también el ritmo de actividades y propuestas en torno al vino, como si todo el mundo quisiese dejar los deberes hechos antes de abandonarse al desenfreno (o al descanso).
Confieso que no había probado los vinos de Valenciso hasta esta cata vertical, que reunía todas las añadas de la bodega hasta la fecha. Nos acompañó Luis Valentín, quien junto a su mujer Carmen Enciso puso en marcha este proyecto hace poco más de una década. De la primera añada (1998) en la que se comercializaron 24.000 botellas hasta la actualidad (100.000 botellas), el espíritu de la bodega parece mantenerse intacto, a juzgar por el definido estilo de sus vinos. Vinos que yo calificaría de elegantes, trabajados a conciencia, frescos y preparados para envejecer muy bien.
Valenciso elabora un sólo vino, calificado como Reserva. Luis lo justifica diciendo que es una decisión particularmente difícil para una bodega: “se aprecian más los cambios de año a año”. A mi, la verdad es que apreciar el efecto de la añada es algo que me resulta particularmente agradable.
Luis Valentín dice que “me gusta más hablar de sensaciones que produce un vino que de descripciones”. Bueno, pues vayamos a ver qué sensaciones me produjeron estos vinos, para lo cual me veré forzado a describirlos
Valenciso, Rioja, 1998
13º. 100% tempranillo. 12 meses en roble francés nuevo.
Atractivo inicio. Rojo ribete con tonos castaños. Abundante materia en suspensión (Valenciso filtra sus vinos de manera muy gruesa y no los clarifica). Aromático, notas balsámicas, frescor afilado pero elegante. Cueros. Fruta muy presente. Complejo. Muy elegante. 2006-2012
Valenciso, Rioja, 1999
13º. Barricas de segundo año.
Más evolucionado que el 1998. Nariz menos compleja, con notas balsámicas y florales. En boca excelente acidez. No muy largo. Final con recuerdos tostados. Añada complicada. 2007-2011.
Valenciso, Rioja, 2000
Joven color cereza. Intenso aroma a violetas. No demasiado complejo. Frutal en boca, con buena acidez. Pulido. Simple. 2007-2011.
Valenciso, Rioja, 2001
Ribete joven. Capa media alta. Necesita tiempo para abrirse. Elegante y amplio en nariz. Fresquísima acidez. Muy buena materia. Se va abriendo lentamente, adquiriendo mayor complejidad. Larguísimo. Por pulir. 2011-2015
Valenciso, Rioja, 2002
Añada muy complicada. 12 meses de barrica. Fruta opulenta. Toques de regaliz. Fresco en boca. Amplio y frutal. Rico y disfrutable ahora mismo. 2008-2011.
Valenciso, Rioja, 2004
Nariz bastante potente pero equilibrada. Elegante. Frutal. Madera bien medida. En boca todavía está “crudo”. Necesita al menos 12-18 meses para irse redondeando, pero hay muy buena materia. Puede ser un gran vino. 2011-2016
by Sobre Vino on 13 June 2009
Nueva entrega del Equipo Navazos. ¡Y qué entrega!
De esta manzanilla, procedente de Bodegas Sánchez Ayala, seleccionada por el Equipo Navazos, se han elaborado 4.000 botellas de una saca de enero de 2009.
Precioso color dorado. Esta manzanilla es de maravillosa intensidad. Muy salina en nariz. Casi “polvorienta”. Compleja. En boca es muy seca, poderosa, con gran personalidad. Creo que los cánones recomiendan las manzanillas fundamentalmente con pescados y mariscos, pero esta es una manzanilla que acompañará muy bien gran variedad de platos, sin amilanarse ante ellos. En nuestro caso, el perfecto maridaje fue uno a priori inusual: una deliciosa cecina zamorana, preparada con unas gotitas de aceite de oliva virgen jienense. Pura gloria.
Servir a unos 8 grados, en copa de generoso volumen, para disfrutar en toda su plenitud de esta maravillosa manzanilla.
Composición varietal: Palomino fino (100%)
Graduación: 15%
Precio: 13 euros
Fecha degustación: Junio 2009
Consumo: 2009-2011
by Sobre Vino on 12 June 2009
by Sobre Vino on 1 June 2009
El Urabain Prado de Chica Selección Especial 2007 llegó a mi recomendado por haber sido reconocido como medalla de oro al mejor vino navarro, galardón entregado por la Ciudad Agroalimentaria de Tudela en el marco del Congreso Navarra Gourmet.

Los otros once finalistas fueron:
- Pago de Cirsus Cuvée Especial 2004 de Bodegas Iñaki Nuñez
- Alzania 21 del 10 2005 de Bodegas y Viñedos Alzania
- Odipus Negro 2007 de Crianzas y Viñedos Everte
- Finca la Cantera de Santa Ana 2006 de Bodegas García Burgos
- Altos de Inurrieta 2005 de Bodega Inurrieta
- Aroa Jaunak 2005 de Bodegas Aroa
- Señorío de Sarría Viñedo nº7 2005 de Bodega de Sarría
- Pago de Larrainzar 2005 de Bodegas Pago de Larrainzar
- Seis de Auzl y Garanza
- Flor de Lasierpe Garnacha Viñas Viejas de Dominio Lasierpe
- Chivite Colección 125 Reserva 2004 de Bodegas Chivite
Como sabrán los lectores de este blog, no es que preste yo excesiva atención a estos premios. Pero reconozco que me picó la curiosidad por comprobar cómo era este vino de Bodegas Urabain teniendo en cuenta que alguno de sus “competidores” habían sido vinos que aprecio.
Es un vino de color joven, rubí con ribete granate. En nariz muestra fruta (ciruelas y fresas) y aromas que hablan a las claras de sus 9 meses de crianza en barrica de roble frances. Notas de toffee. En boca es goloso, sedoso, con volumen. La madera está claramente presente en nariz y boca, pero sin llegar a apoderarse del conjunto. Finaliza de forma amable. Me ha parecido un vino fácil, amable, de estilo moderno sin caer en abusos excesivos de madera, pero que a lo largo de la botella se me ha hecho algo cansino.
Composición varietal: Merlot (100%)
Graduación: 14,3%
Precio: 10 euros
Fecha degustación: Mayo 2009
Consumo: 2008-2009
by Sobre Vino on 28 May 2009
Hoy tengo que salir en defensa del vino rosado. Salgo en defensa del vino rosado tal y como yo lo he conocido siempre.
La Unión Europea pretende aprobar antes de este verano un Reglamento europeo que autoriza la mezcla de vinos. Mezcla de vinos blancos y tintos para hacer “rosados”, y mezcla de vinos tintos con blancos para hacer “tintos”.
A este cocktail de color rosado obtenido de la mezcla de vino tinto y blanco se le quiere denominar en las etiquetas “rosado de cupaje”.
¿Y el de siempre cómo se llamaría?: “rosado tradicional“.
Francamente, me parece una nueva tomadura de pelo. Personalmente deseo que este reglamento no se apruebe. Pero de hacerse, lo menos que puedo pedir es que al vino rosado que yo tanto aprecio se le siga llamando rosado y que sea el nuevo cocktail el que se indique claramente en la etiqueta. ¿Qué tal “rosado proveniente de mezcla”?
Por ello me adhiero al manifiesto en defensa del vino rosado.
Si tú también quieres hacerlo, puedes hacerlo enviando un email especicando de forma clara la adhesión a: info@cecrv.eu

Este es el texto íntegro del manifiesto:
MANIFIESTO “POR LA DEFENSA DEL ROSADO EUROPEO”
El vino rosado es, seguramente, el más antiguo de la humanidad: aquel que surgió de la maceración accidental de unas uvas tintas olvidadas en el fondo de una vasija de barro. Los vinos rosados europeos están en peligro de extinción, amenazados por una
normativa de la Unión Europea. Si no se reacciona a tiempo, se perderá una tradición milenaria. Antes del verano de 2009 se quiere aprobar un Reglamento europeo que va a autorizar la mezcla de vinos. Sí, de todos: blancos y tintos para hacer rosados, y de tintos con blancos para hacer tintos. Se contempla introducir menciones en el etiquetado para “diferenciar” ambos productos: “rosado tradicional” y “rosado de cupaje”.
El vino rosado es un vino de calidad que responde a una vinicación particular, consistente en la fermentación de mostos procedentes de uvas, generalmente tintas en su mayoría, que son previamente maceradas, para caracterizar el color y sabor del vino con el tiempo de permanencia del mosto y el hollejo lo justo y necesario. De ahí que el vino Rosado sea considerado un vino de artistas, un verdadero
arte para dar esa tonalidad que le caracteriza.
NO existe el vino rosado tradicional, existe el vino rosado. Las Denominaciones de Origen Españolas, sus miles de viticultores y bodegueros, apelan y demandan de la sociedad su apoyo en la lucha por defender el vino rosado.
No podemos, en pro de una total liberalización de las prácticas enológicas, perder nuestra identidad. En realidad, estamos perdiendo demasiadas cosas en el sector del vino para permitirnos perder el producto más genuino, más personal, más diferenciado del resto como es el vino Rosado.
Reclamamos el apoyo, el aliento y el esfuerzo de todas aquellas personas afectadas por este problema, para hacer llegar el mensaje a las autoridades municipales, provinciales, autonómicas y nacionales de modo que nuestra voz pueda ser oída en Europa, antes de que sea demasiado tarde. La sociedad no puede permitirse perder una seña de identidad vitivinícola tan especial.
Exigimos que no se autorice en ningún caso la mezcla de vinos, para así poder proteger de una manera más exhaustiva los derechos del consumidor.
El vino rosado europeo, que en estos momentos triunfa en todo el mundo y no deja de ganar consumidores (curiosamente es el único que ha aumentado su consumo) es un valor cultural íntimamente ligado a nuestra gastronomía, y que responde a un producto claramente denido como garantía de su calidad y tipicidad.
Conservar el vino rosado es nuestra responsabilidad.
SI quiere adherirse a este maniesto, puede hacerlo enviando un email especicando de forma clara la adhesión a:
info@cecrv.eu
Foto: Manuel M. Ramos en Flickr